La institución funciona en Goya desde 2004 y garantiza la continuidad escolar de estudiantes que no pueden asistir regularmente a clases por razones de salud. Los docentes Julio César Olivera Nocetti y Alicia Acuña explicaron cómo trabajan con las familias, las escuelas y los equipos sanitarios. Además, este jueves se realizará un taller en el auditorio del Hospital Regional para abordar los desafíos de enseñar en contextos de enfermedad.
La educación no se detiene cuando un problema de salud obliga a un niño o adolescente a dejar temporalmente las aulas. Con esa premisa trabaja la Escuela Hospitalaria-Domiciliaria N.º 30 de Goya, una modalidad del sistema público que busca garantizar la continuidad pedagógica durante internaciones o tratamientos prolongados.
La institución comparte espacios con el Hospital Regional de Goya y el Hospital Pediátrico Ángel de la Guarda desde el año 2004. Su objetivo es que los chicos que atraviesan una situación de salud que les impide concurrir a la escuela puedan seguir aprendiendo y mantener el vínculo con sus estudios.
En sus comienzos, la tarea se concentraba en la atención de los niños internados, con docentes que se acercaban a las habitaciones para desarrollar las actividades escolares. Posteriormente, se incorporó la modalidad domiciliaria, destinada a estudiantes que realizan tratamientos ambulatorios y que, por indicación o condición de salud, no pueden asistir regularmente a su establecimiento educativo. En esos casos, los maestros concurren a sus hogares para dar continuidad al proceso de enseñanza.
Así lo explicaron este miércoles los docentes Julio César Olivera Nocetti y Alicia Acuña durante una entrevista con la 88.3 Radio Ciudad, donde compartieron detalles sobre el trabajo cotidiano y la importancia de acompañar tanto a los alumnos como a sus familias.
MUCHO MÁS QUE ENSEÑAR: EL VÍNCULO CON LAS FAMILIAS Y LAS ESCUELAS
Los docentes señalaron que su tarea va más allá de transmitir contenidos escolares. También cumplen un papel importante en el acompañamiento emocional y en la comunicación entre el estudiante, su familia y la escuela de origen.
“Nuestra función no es solo ayudar al niño, sino también a la familia”, coincidieron. Explicaron que, en muchas ocasiones, se convierten en un puente para mantener el contacto con los compañeros, transmitir mensajes y organizar comunicaciones mediante videollamadas.
La planificación de las clases requiere una organización particular. Los horarios se acuerdan con los familiares y, cuando el estado de salud del alumno lo permite, cada encuentro tiene una duración estipulada de una hora y media.
Sin embargo, los maestros remarcaron que es necesario adaptarse a cada situación. El bienestar del estudiante es prioritario, por lo que los tiempos y las actividades se ajustan de acuerdo con sus posibilidades. También mantienen una comunicación permanente con las familias para informar cualquier modificación en la planificación.
UN TALLER PARA REFLEXIONAR SOBRE LA EDUCACIÓN EN CONTEXTOS DE ENFERMEDAD
Este jueves se desarrollará una jornada de capacitación en el auditorio del Hospital Regional de Goya, con el propósito de reflexionar sobre el acompañamiento de las trayectorias educativas cuando los estudiantes atraviesan una enfermedad.
La actividad se realizará de 13:30 a 16:45 y estará abierta a directivos, docentes, estudiantes de carreras de formación docente, personal de salud y público en general.
El encuentro propone poner en común experiencias y herramientas para comprender los desafíos que implica sostener el aprendizaje fuera del aula convencional y fortalecer el trabajo conjunto entre educación, salud y familias.
CRECE LA DEMANDA Y SE NECESITAN MÁS DOCENTES
Actualmente, el equipo de la Escuela Hospitalaria-Domiciliaria N.º 30 está integrado por un directivo, dos maestras jardineras y ocho docentes suplentes. Entre estos últimos se encuentra una maestra especial y seis docentes de nivel primario, según el detalle brindado por los entrevistados.
Los maestros destacaron que esta modalidad es cada vez más conocida y que la cantidad de solicitudes de atención aumenta año tras año. Ese crecimiento también plantea la necesidad de contar con más docentes para responder a las demandas de los estudiantes que necesitan este acompañamiento.
La tarea no se limita al área urbana. El servicio educativo también llega a parajes y sectores rurales del departamento de Goya, donde los docentes se trasladan hasta los domicilios para garantizar que los chicos puedan continuar con su formación.
EL DERECHO A LA EDUCACIÓN TAMBIÉN SE GARANTIZA FUERA DEL AULA
El trabajo de la Escuela Hospitalaria-Domiciliaria N.º 30 forma parte de las políticas educativas provinciales destinadas a sostener las trayectorias escolares de niños y adolescentes que atraviesan situaciones de enfermedad.
A través del Ministerio de Educación y en articulación con Salud Pública, el Gobierno provincial busca asegurar que los estudiantes puedan continuar con sus estudios primarios y secundarios, incluso cuando una internación o un tratamiento les impide asistir a clases de manera habitual.
De esta manera, la modalidad hospitalaria y domiciliaria permite sostener el vínculo con la escuela, acompañar a las familias y evitar que los problemas de salud se conviertan en una interrupción definitiva del recorrido educativo.






