LULA Y FLÁVIO BOLSONARO ACELERAN SUS CAMPAÑAS EN EL TRAMO FINAL DE LAS ELECCIONES EN BRASIL

A pocos días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro concentran buena parte de sus estrategias en captar el voto de los candidatos que aparecen más abajo en las encuestas.

El escenario llega con una diferencia estrecha entre los dos principales postulantes. En el último relevamiento de Datafolha, realizado entre el 16 y el 17 de septiembre, Lula registró 39% de intención de voto y Flávio Bolsonaro 36%. La diferencia de tres puntos se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales. Detrás aparecen Augusto Cury, con 6%; Ronaldo Caiado, con 4%; Renan Santos, con 3%; y Romeu Zema, con 2%.

El resultado muestra que ninguno de los dos principales candidatos alcanza por sí solo el porcentaje necesario para evitar una segunda vuelta. En ese contexto, ambos espacios buscan ampliar su respaldo entre los electores que hoy apoyan a otras candidaturas o todavía no definieron su voto.

La estrategia de Flávio Bolsonaro

El candidato del Partido Liberal viene planteando la necesidad de concentrar el voto de la derecha desde la primera vuelta. En sus mensajes de campaña, sostiene que sus simpatizantes deberían anticipar el voto que eventualmente emitirían en un balotaje.

Esta estrategia apunta especialmente a los electores de otros candidatos de derecha, entre ellos Ronaldo Caiado, Renan Santos y Romeu Zema, que aparecen entre los postulantes con mayores niveles de intención de voto después de Lula y Bolsonaro.

El sector también busca reforzar su respaldo entre los electores evangélicos y en estados como São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais, donde los distintos relevamientos muestran escenarios diferentes según la región y el momento en que fueron realizados.

Lula busca ampliar su respaldo

El presidente y candidato del Partido de los Trabajadores, por su parte, concentra sus últimos mensajes en sectores donde mantiene mayores niveles de apoyo, entre ellos los votantes de menores ingresos, los adultos mayores, las mujeres y el electorado del Nordeste.

El objetivo de su campaña es sumar votos entre quienes respaldan a otras candidaturas y entre aquellos que todavía no tienen una decisión definitiva.

La última encuesta de Datafolha muestra diferencias importantes según el perfil del electorado: Lula registra mayores porcentajes entre personas de 60 años o más, quienes tienen menor nivel de ingresos, habitantes del Nordeste y votantes católicos. Flávio Bolsonaro, en cambio, aparece por encima entre los sectores de mayores ingresos, el electorado del Sur y los votantes evangélicos.

Un escenario todavía abierto

Los datos de Datafolha también muestran que la distancia entre ambos candidatos se fue modificando durante los últimos meses. En junio, Lula tenía 41% contra 31% de Flávio; en julio la diferencia era de 40% a 32%; en agosto, de 39% a 33%; y a comienzos de septiembre se ubicaba en 38% contra 33%. En el último relevamiento, la diferencia se redujo a tres puntos: 39% a 36%.

En un eventual segundo turno, las mediciones recientes también muestran un escenario de empate técnico entre ambos. Datafolha informó en septiembre que Lula y Flávio Bolsonaro se encontraban dentro del margen de error en ese escenario.

Con estos números, la recta final de la campaña queda marcada por la búsqueda de los votos de los candidatos minoritarios y de los electores que todavía pueden modificar su decisión antes de la primera vuelta.