GOYA RENOVÓ SU COMPROMISO CON LA PAZ CON UN ACTO ENCABEZADO POR MARIANO HORMAECHEA

Este lunes 21 de septiembre, Goya conmemoró el Día Internacional de la Paz con una ceremonia realizada en la rotonda de acceso Este, donde se izó la Bandera de la Paz como símbolo del compromiso de la comunidad con la convivencia, el respeto y la resolución pacífica de los conflictos.

El acto fue encabezado por el intendente municipal, doctor Mariano Hormaechea, quien estuvo acompañado por la Embajadora de Paz por Mil Milenios de Paz, María Lilia Urquijo Marambio, además de autoridades municipales, referentes culturales y representantes de distintas instituciones y organizaciones de la ciudad.

Participaron el coordinador de Asuntos Culturales, Manuel Zampar; la concejal Gabriela Refojos; el director de Prensa, Alejandro Medina; el coordinador de Comunicación Digital, Juan Pablo Martínez; y Alicia Gómez, Graciela Lawles, Geraldine Ríos y Leonardo Lujambio, entre otros representantes de la comunidad.

La ceremonia comenzó con el izamiento de la Bandera Argentina en el mástil central y posteriormente se realizó el izamiento de la Bandera de la Paz.

La actividad fue impulsada por la Dirección de Cultura, dependiente de la Secretaría de Turismo, con la intención de renovar en la ciudad los valores vinculados con la no violencia, el respeto por las diferencias y la convivencia pacífica.

Goya conmemora esta fecha a partir de la Resolución N.º 2.767 del Honorable Concejo Deliberante, aprobada en 2016, mediante la cual la ciudad fue declarada “Ciudad Comprometida con la Paz”, adhiriendo a los objetivos y principios promovidos por el movimiento Mil Milenios de Paz.

A nivel nacional, el Día Internacional de la Paz cuenta con reconocimiento oficial desde 2012, a través de la Ley 26.819, promovida por la Fundación Mil Milenios de Paz. La normativa establece el izamiento de la Bandera de la Paz, creada por Nicolás Roerich, en espacios públicos y privados.

EL MENSAJE DE MARÍA LILIA URQUIJO

Luego del izamiento, María Lilia Urquijo Marambio, Embajadora de Paz por Mil Milenios de Paz, co-coordinadora del Consejo de Paz de la República Argentina y responsable del Nodo Provincias de Corrientes y Chaco, brindó un mensaje ante los presentes.

“Hoy 21 de septiembre nos sumamos al resto del mundo para conmemorar el Día Internacional de la Paz. Lo hacemos de una manera simbólica y especial en la rotonda de ingreso a nuestra querida ciudad de Goya, junto con la Bandera Argentina y con las banderas de todos los países que forman parte del monumento a los inmigrantes”, expresó.

Urquijo explicó también el significado de la Bandera de la Paz y su importancia para la comunidad.

“La bandera de Roerich es un símbolo que nos reúne y visibiliza ante los ojos del mundo, mostrándonos con un compromiso de nuestra comunidad, eligiendo la convivencia pacífica, el respeto por nuestras diferencias y la protección de nuestra cultura”, señaló.

En ese sentido, destacó el pensamiento de Nicolás Roerich, creador de la enseña.

“Esto representa el símbolo que Nicolás Roerich formó, un visionario que también soñó, como nosotros, que la ciencia, el arte y la espiritualidad son columnas fundamentales en la humanidad. Sostienen la cultura de los pueblos, un valor a cuidar por la eternidad”, sostuvo.

También remarcó que la fecha busca poner en primer plano un derecho fundamental para la humanidad: “Señalan este día para visibilizar la importancia de un derecho básico para la supervivencia de la vida humana en la tierra”.

Durante su intervención, Urquijo recordó además el respaldo institucional que tiene esta iniciativa en Goya. Mencionó la Resolución N.º 2.767, que incorpora a la ciudad entre los 101 municipios de Argentina que integran la red internacional Cities of Peace, que cuenta con 488 miembros, y la Resolución N.º 4.418, mediante la cual Goya adhiere a la Ley 26.819 y reafirma su compromiso con la celebración del Día Mundial por la Paz.

La referente destacó, además, el acompañamiento de distintas instituciones, entre ellas el Embajador de Paz, el Centro Terapéutico Los Meridianos, el Museo Gauchesco Curuzú, la EFA Coembotá, la Biblioteca Marta Elgul de París y la SADE Goya.

En otro tramo de su mensaje, puso el foco en la dimensión social que tiene la construcción de una cultura de paz.

“Este compromiso cruza fronteras, crea caminos de justicia social, conciencia de los valores humanos, convivencia respetuosa, solidaridad y empatía, y la búsqueda permanente del diálogo maduro para la resolución pacífica de conflictos”, afirmó.

Finalmente, dejó una reflexión sobre el significado de la paz más allá de la ausencia de conflictos armados.

“Recordemos que la paz no es solo ausencia de guerra, se transforma en conciencia de vida educada hacia la creación de la paz cotidiana, donde también ponemos en valor el léxico de paz. Esto nos ayuda a fortalecer la cultura del respeto por quienes formamos las ciudades y los países, y resguardan nuestra historia”.

Urquijo también llamó a fortalecer los vínculos comunitarios y el respeto por las normas y por los demás:

“Fortalecer el crecimiento saludable de las ciudades y la población con conducta pacífica, basada en el respeto, las normas adecuadas y el trato armonioso. La paz no es solo un destino, es una artesana paciente que trabaja en el corazón humano, creando la trama de un mundo posible. Cuando creemos haberla perdido, está allí, habitando en el corazón de cada uno de nosotros como una pequeña luz que nunca deja de iluminar”.

Al cerrar su mensaje, dejó una convocatoria a continuar trabajando desde la comunidad: “Somos parte del cambio que queremos vivir. Dejemos una buena huella para nuestros descendientes. Hoy el mundo nos mira con atención, sigamos construyendo la cultura de paz”.