La problemática del abigeato volvió a ocupar un lugar central en la agenda de seguridad de la frontera entre Argentina y Brasil. En Santo Tomé se realizó una reunión bilateral que reunió a autoridades de las principales fuerzas de seguridad de ambos países, con el objetivo de coordinar acciones y fortalecer la respuesta frente al robo de ganado en la región.
El encuentro tuvo lugar en la sede de la Prefectura Naval Argentina (PNA) en Santo Tomé, un punto estratégico para el control de la zona fronteriza tanto por vía fluvial como terrestre.
De la mesa de trabajo participaron representantes de la Policía de Corrientes, la PNA y la Brigada Militar del Estado de Rio Grande do Sul, Brasil. El eje estuvo puesto en mejorar la cooperación, compartir información de inteligencia y coordinar operativos destinados a prevenir y combatir los delitos rurales que se registran en ambos lados del río Uruguay.
INFORMACIÓN Y ESTRATEGIAS A AMBOS LADOS DEL RÍO
Por la Policía de Corrientes estuvieron presentes el director general de Seguridad Rural y Ecológica, comisario general Gerardo Torres, y el jefe de la Unidad Especial Santo Tomé, comisario mayor José María Borone.
También participaron autoridades de la Brigada Militar con asiento en São Borja, Brasil, junto con jefes operativos y territoriales de la Prefectura Naval Argentina correspondientes a las jurisdicciones de Alto Uruguay, Santo Tomé y Alvear.
Durante la reunión se analizaron distintos casos de abigeato ocurridos en sectores rurales cercanos al río Uruguay. Los investigadores pusieron especial atención en aquellos expedientes en los que aparecen indicios de posibles conexiones entre organizaciones que actúan a ambos lados de la frontera.
Uno de los principales puntos de preocupación son los movimientos clandestinos de animales y carne. Según la información analizada durante el encuentro, las organizaciones dedicadas a este tipo de delitos podrían aprovechar pasos no habilitados, embarcaciones precarias y otros sectores de difícil control para trasladar rápidamente ganado en pie o animales faenados hacia territorio brasileño.
La posibilidad de que estas maniobras involucren estructuras que operan de manera coordinada entre los dos países llevó a las fuerzas a plantear la necesidad de mantener un intercambio de información más rápido y permanente.
MÁS PATRULLAJES Y COMUNICACIÓN DIRECTA
Como resultado de la reunión, las delegaciones acordaron profundizar el intercambio de información de inteligencia criminal y reforzar los controles en los sectores considerados más vulnerables.
Entre las medidas previstas aparece una mayor coordinación de los patrullajes terrestres y fluviales, con operativos simultáneos en distintos puntos de la zona ribereña.
También se resolvió avanzar en canales de comunicación más directos entre las comisarías rurales argentinas y los puestos de vigilancia de la Brigada Militar brasileña. La intención es agilizar el intercambio de datos cuando surjan situaciones que puedan tener repercusión a ambos lados de la frontera.
La coordinación entre las fuerzas busca darle una respuesta conjunta a un delito que afecta directamente a los productores ganaderos de la región y que representa un golpe para la actividad rural.
Con esta nueva etapa de cooperación, Argentina y Brasil apuntan a mejorar el control de la extensa zona fronteriza y dificultar el accionar de quienes utilizan la condición limítrofe de la región para cometer delitos vinculados al robo y traslado ilegal de ganado.



