CUATRO VOCES, UNA AMISTAD Y UN LIBRO QUE LLEGA A GOYA DESDE MISIONES

La literatura vuelve a encontrar un punto de encuentro en Goya. Este jueves, a las 19 horas, la Sala Temática de la Biblioteca “Domingo Faustino Sarmiento”, ubicada en Mariano I. Loza 564, será escenario de la presentación de “Cuatro Almas y una Antología”, una obra escrita de manera conjunta por cuatro autores de Apóstoles, Misiones.

La actividad se suma a la celebración por los 115 años de la institución, que en esta oportunidad abrió sus puertas para recibir a Abel Mariano Lobayán, Raúl Esteban Kazubrodiuk, Ramón Claudio Chávez y Bernardo Daniel Ortiz Mattoso.

La llegada de los escritores misioneros vuelve a reforzar ese vínculo cultural que une a ambas ciudades y que permite que Goya siga siendo, como ellos mismos la definieron, una “ciudad amiga”.

Detrás del libro hay una historia que comenzó mucho antes de que apareciera la idea de publicarlo. Los cuatro autores se conocen desde hace tiempo, comparten una amistad y tienen una costumbre que se mantiene hasta hoy: reunirse todos los meses para conversar, intercambiar ideas y hablar también de literatura.

De esas reuniones nació la propuesta de hacer algo juntos. La idea fue tomando forma hasta convertirse en un libro escrito entre los cuatro.

El comienzo de la obra tiene un detalle particular. Cada uno escribió unas líneas contando cómo se habían conocido y cómo se fue construyendo esa relación. Esos textos terminaron convirtiéndose en el prólogo de la antología.

Después, cada escritor tomó su propio camino dentro del libro. Sin buscar que todos escribieran de la misma manera, cada uno aportó su estilo, sus temas y su forma particular de mirar las cosas.

“Todos tenemos libros publicados. Cuando uno escribe, deja ver un poco de lo que lleva adentro: miedos, ganas, cosas que le interesan. Y cada uno prefiere cosas distintas. Yo, por ejemplo, escribo prosa y verso”, contaron.

Así, en “Cuatro Almas y una Antología” conviven relatos, cuentos y poesía. Cada autor vuelca en sus textos aquello que siente, piensa y observa sobre la vida, dejando que su propia mirada marque el rumbo de cada historia.

No hay una única forma de contar. Justamente, la riqueza de la propuesta aparece en esas diferencias: cuatro escritores, cuatro estilos y distintas maneras de expresar emociones, recuerdos y pensamientos.

Pero hay algo que atraviesa toda la obra y que, para sus autores, está por encima de cualquier género literario: la amistad.

Esa relación que fueron construyendo con los años fue la que los llevó a reunirse, a compartir sus escritos y finalmente a animarse a publicar juntos. El libro, de alguna manera, terminó siendo también el resultado de esas conversaciones que se repiten mes a mes y de una amistad que encontró en la literatura otra forma de expresarse.

La presentación en Goya será, entonces, mucho más que la llegada de una nueva antología. Será también una oportunidad para conocer la historia detrás de sus páginas y escuchar, en primera persona, las voces de cuatro escritores que encontraron en la amistad el punto de partida para escribir una obra en común.