La Feria del Ferro se convirtió, con el paso de los años, en una postal habitual de los sábados en Goya. Lo que comenzó hace más de una década con apenas uno o dos emprendedores hoy reúne a 35 familias que encuentran en este espacio una alternativa para comercializar sus productos.
En ese camino, los feriantes recibieron el pasado martes cinco nuevos gazebos entregados por la Municipalidad de Goya, un aporte que apunta a mejorar las condiciones en las que trabajan en la Estación de los Niños, el predio de la ex Estación del Ferrocarril.
La entrega formal se realizó en el edificio municipal y se sumó a una primera distribución de equipamiento que había concretado directamente en la estación el intendente Mariano Hormaechea, acompañado por los funcionarios Julio Canteros y Mercedes Pintos.
Actualmente, entre 20 y 25 feriantes participan de manera habitual todos los sábados y durante los feriados nacionales, desde las 6 hasta las 18. En total, son unas 35 familias vinculadas a actividades como la venta de ropa, productos textiles, artesanías y otros emprendimientos.
Cristina Romero, referente del grupo, destacó el acompañamiento que vienen recibiendo por parte del Municipio y valoró especialmente la posibilidad de continuar desarrollando la feria en un sector estratégico de la ciudad, ubicado sobre avenida Sarmiento y con una ubicación que funciona como punto de conexión entre distintos sectores de Goya.
GAZEBOS PARA SOPORTAR EL CLIMA
Para quienes trabajan al aire libre, contar con estructuras resistentes no es un detalle menor. Romero explicó que los gazebos se deterioran con frecuencia debido a las condiciones climáticas y que reemplazarlos representa un gasto difícil de afrontar.
“Vienen lluvias y tormentas y siempre se nos están rompiendo”, contó la referente.
A eso se suman otros costos que deben asumir los propios vendedores, como el traslado de la mercadería. Los gastos de flete para llevar los productos hasta la estación hacen que comprar equipamiento por cuenta propia sea todavía más complicado.
Por eso, la nueva entrega representa una ayuda concreta para los feriantes, que buscan sostener su actividad y mejorar las condiciones de cada jornada.
QUÉ SE VENDE EN LA FERIA
Romero también se refirió a algunas confusiones que existen alrededor de las actividades que se desarrollan en el predio y aclaró que la Feria del Ferro tiene un rubro definido.
Según explicó, aproximadamente el 95% de los productos que se ofrecen corresponde a ropa usada, mientras que el 5% restante son prendas nuevas.
Los feriantes tampoco tienen autorización para instalar puestos gastronómicos durante las jornadas de los sábados. La venta de tortas fritas y tortas asadas que se observa en el predio los lunes, miércoles y viernes corresponde a otro grupo, que no forma parte de la feria que funciona los fines de semana.
También es habitual que algunos vendedores ambulantes lleguen desde la Plaza de los Niños, ubicada frente a la estación, para ofrecer distintos productos, aunque se trata de comerciantes independientes.
MÁS SEGURIDAD Y MEJORES INSTALACIONES
En estos diez años, los integrantes de la feria aseguran que el lugar también fue mejorando en aspectos que consideran fundamentales para trabajar con mayor tranquilidad.
Uno de ellos es la seguridad. La cercanía del PRIAR, junto con los patrullajes habituales de los efectivos policiales por la zona de la estación, genera una sensación de mayor protección entre quienes concurren cada fin de semana.
Otro cambio importante fue la renovación de los sanitarios del predio. Romero recordó las condiciones en las que se encontraban años atrás y destacó especialmente la intervención realizada durante la gestión del intendente Mariano Hormaechea.
Los baños actuales, afirmó, son “un lujo” en comparación con aquella realidad y representan uno de los cambios más visibles que experimentó el lugar.
Además, un grupo de trabajadoras se ocupa de mantener el predio en condiciones, colaborar con la limpieza, cuidar el espacio y comunicar cualquier situación que pueda surgir. Romero las llama cariñosamente “mis chicas” y destaca el compromiso que mantienen con la feria.
UNA FERIA QUE SIGUE CRECIENDO
La actividad de la Feria del Ferro se mantiene cada sábado y también se extiende a los feriados nacionales que coinciden durante la semana. La única condición que puede modificar la jornada es el clima, ya que buena parte de los puestos funciona al aire libre.
A diez años de aquel comienzo pequeño, el espacio logró reunir a decenas de familias y sostener una actividad comercial que ya forma parte de la dinámica de la ciudad.
Los nuevos gazebos se suman así a una serie de mejoras que, para los feriantes, significan algo más que infraestructura: son herramientas necesarias para seguir trabajando y darle continuidad a un emprendimiento que nació de manera independiente y que, con el tiempo, fue ganando su lugar en Goya.





