La causa por la desaparición de Loan Danilo Peña tuvo este jueves una nueva jornada de declaraciones, marcada por el testimonio de Nicolás “El Americano” Soria. El empresario dedicado a la logística internacional se presentó ante el tribunal de Corrientes durante la decimoséptima audiencia del juicio y buscó despegarse de las acusaciones que lo ubican como una de las figuras centrales de la denominada “banda del hotel”.
Soria está imputado por privación ilegítima de la libertad, estafa calificada, encubrimiento, suministro de estupefacientes a título gratuito, resistencia a la autoridad y usurpación de títulos. Frente a los magistrados, negó haber formado parte de una organización delictiva y cuestionó distintos aspectos de la investigación realizada durante la etapa de instrucción.
Durante su declaración, sostuvo que antes de los hechos no conocía a ninguno de los otros nueve imputados. También aseguró que jamás había tenido contacto con la familia de Loan, con funcionarios del gobierno de Corrientes ni con otras personas relacionadas con la investigación. Incluso afirmó que nunca había estado en la provincia antes de la desaparición del niño.
El empresario también rechazó las acusaciones relacionadas con supuestos antecedentes judiciales en Estados Unidos y negó haber utilizado de manera ilegítima credenciales de la DEA. En ese sentido, aseguró haber sido víctima de una fuerte exposición mediática y judicial que, según su versión, terminó generando una imagen negativa sobre su persona.
“Siento que existe una persecución dirigida”, manifestó ante los jueces. Soria agregó que consideraba necesario aclarar esos puntos porque, según explicó, estaban directamente relacionados con su credibilidad y con lo que afirmó haber padecido durante los dos años transcurridos desde el inicio del caso. Al mismo tiempo, señaló que existen grupos a los que por el momento no quería acusar, pero que, a su criterio, deberían ser investigados por la Justicia.
SU VERSIÓN SOBRE POR QUÉ LLEGÓ A 9 DE JULIO
Al explicar qué lo llevó a involucrarse en la búsqueda de Loan, Soria presentó su participación como una iniciativa personal vinculada con su experiencia como voluntario de Operation Underground Railroad (O.U.R.), una organización estadounidense dedicada al combate contra la trata de personas y la explotación sexual de menores.
Según relató, decidió intervenir por cuenta propia después de conocer la magnitud que había adquirido el caso. Afirmó que llegó a la localidad de 9 de Julio el 1° de julio, solo y manejando su propio automóvil.
Soria describió su tarea como la de un “investigador civil” y explicó que inicialmente concentró sus averiguaciones en las personas que habían participado del almuerzo en el que Loan fue visto por última vez.
En su exposición, sostuvo que su experiencia en este tipo de investigaciones le indicaba que podía existir una estructura dividida en diferentes niveles. Según esa hipótesis, un primer grupo sería el encargado de retirar al menor, otro de trasladarlo, un tercero de concretar el delito y un cuarto de actuar como autor intelectual.
Para avanzar con sus averiguaciones, aseguró haber utilizado información y pistas encontradas en internet.
SU ESTADÍA EN EL HOTEL DESPERTAR DEL IBERÁ
Otro de los puntos centrales de su declaración estuvo relacionado con su permanencia en el hotel Despertar del Iberá, donde finalmente fue detenido junto con otras personas que aseguraban pertenecer a la Fundación Lucio Dupuy.
Soria afirmó que recién tomó contacto con integrantes de ese grupo el 6 de julio, luego de que un periodista se los presentara. Según su relato, Elizabeth Cutaia le mostró documentación digital que, supuestamente, acreditaba una autorización de la jueza Cristina Pozzer Penzo para que esas personas brindaran protección y contención a testigos y familiares.
El empresario sostuvo que le explicaron que estaban allí para proteger a esas personas ante las amenazas que, según afirmaban, estaban recibiendo.
También negó haber mantenido conversaciones con los menores. Respecto de las primas de Loan, aseguró que su intervención se limitó a brindarles información y apoyo frente a la situación de presión que, según manifestó, decían estar atravesando por parte de otras fuerzas.
De esta manera, rechazó haber dispuesto o participado de maniobras destinadas a entorpecer la investigación judicial.
LOS GASTOS DE LA INVESTIGACIÓN Y SUS RECORRIDOS
Durante su declaración, Soria también habló del dinero que destinó a su incursión en la búsqueda de Loan. Estimó que gastó alrededor de $4 millones y aseguró que esos recursos salieron exclusivamente de sus propias empresas.
Además, detalló los lugares que recorrió mientras seguía distintas pistas por su cuenta. Entre ellos mencionó sectores de Misiones, Chaco, Formosa, Paraguay y la zona fronteriza de Clorinda.
Para Soria, esos desplazamientos forman parte de las acciones que realizó con el objetivo de encontrar información que pudiera contribuir a esclarecer qué había ocurrido con el niño.
La jornada judicial también incluyó el testimonio de Raúl Alfredo Bocanegra, propietario del hotel Despertar del Iberá. El hombre declaró sobre distintos episodios relacionados con la presencia de Soria en el establecimiento, aunque se desvinculó de cualquier participación operativa junto al empresario.
LA DISCUSIÓN POR LOS ANTECEDENTES EN ESTADOS UNIDOS
Uno de los aspectos que quedó bajo discusión durante la audiencia fue la situación judicial de Soria en Estados Unidos.
Mientras el imputado negó ante el tribunal haber tenido antecedentes judiciales en ese país, informes oficiales provenientes de la Cancillería Argentina señalan la existencia de un registro relacionado con un episodio de violencia de género en Estados Unidos.
También permanece bajo análisis su vínculo con Operation Underground Railroad, organización a la que Soria hizo referencia al explicar su experiencia en investigaciones relacionadas con la trata de personas.
Ese antecedente y la manera en que Soria llegó a involucrarse en el caso Loan forman parte de los elementos que la Justicia deberá evaluar para determinar si su participación respondió efectivamente a una investigación civil de voluntarios, como sostuvo durante su declaración, o si detrás de esa actividad existieron otros objetivos.







