THIAGO ALMADA YA ES JUGADOR DE RIVER Y CONTÓ LA HISTORIA FAMILIAR QUE LO UNE AL CLUB

Thiago Almada ya tuvo su primer contacto con River como nuevo jugador del plantel profesional. El mediocampista ofensivo llegó este lunes al país, firmó su contrato y luego recorrió el campo de juego del estadio Monumental, donde se mostró por primera vez con la camiseta del club de Núñez.

El campeón del mundo vivió sus primeras horas como futbolista de River con mucha expectativa, pero también con una sonrisa. Al momento de ponerse la nueva indumentaria, no ocultó su entusiasmo y dejó una frase que resumió la sensación del momento: “Está buenísima, eh”.

Su llegada al Millonario, además, tuvo el empujón de varios compañeros y referentes de la Selección Argentina. Almada contó que Nicolás Otamendi fue uno de los que más insistió para que aceptara la propuesta.

“Estaba en la Selección y cada dos por tres me la tiraba”, recordó entre risas sobre las constantes sugerencias del defensor para que se sumara al equipo de Núñez.

También mencionó a Enzo Fernández y Julián Álvarez, quienes respaldaron su decisión durante el proceso. “Estaba con ellos en las vacaciones y estaban contentos de que venga para acá”, contó.

UN VÍNCULO CON RIVER QUE VIENE DESDE LA INFANCIA

Pero detrás de esta nueva etapa profesional hay una historia familiar que le da un significado todavía más especial a su llegada a River.

Almada recordó que su tío jugó en la Reserva del club y llegó incluso a realizar una pretemporada con el plantel de Primera. Esa experiencia hizo que desde chico tuviera una relación cercana con la institución.

“Mi tío que está ahí jugó en Reserva y llegó a hacer la pretemporada en Primera. Siempre veníamos con mis abuelos a la cancha a verlo”, relató.

Según explicó, su tío finalmente no pudo llegar a jugar en la Primera de River, pero aquella historia familiar quedó como un recuerdo que ahora encuentra continuidad en su propia carrera.

“Por cosas de la vida no pudo llegar y ahora me toca a mí jugar acá, así que la familia está muy contenta. Me llevaba a Ezeiza a ver los entrenamientos”, contó el mediocampista.

Ese recuerdo también explica parte de la emoción que representa para Almada ponerse la camiseta de River. No se trata solamente de un nuevo desafío deportivo, sino de cumplir un sueño que estuvo presente desde sus primeros años.

“Siempre me encantó el club y tuve algo con este club. Creo que cualquier chico sueña con jugar acá, así que estoy cumpliendo un sueño y espero darle muchas alegrías a la gente”, afirmó.

Con el contrato firmado y sus primeros minutos en el Monumental como nuevo futbolista de River, Almada comenzó oficialmente una etapa que, para él y su familia, tiene un significado que va mucho más allá de lo futbolístico.