
La influencer Candela Arizaga prestó declaración ante la Justicia por el episodio ocurrido durante la madrugada del lunes, cuando fue vista corriendo semidesnuda por la avenida del Libertador, y aseguró que Facundo Moyano no ejerció ningún tipo de violencia contra ella. Según su testimonio, atravesó un brote psicótico provocado por el consumo de cocaína y afirmó que la droga hallada en el departamento pertenecía exclusivamente a ella.
De acuerdo con el acta judicial, Arizaga sostuvo que llevaba consigo la sustancia y remarcó que Moyano no tuvo participación en el consumo.
“Yo tenía mi propia droga”, declaró durante la entrevista con los investigadores.
Además, desmintió que entre ambos hubiera existido una discusión o un conflicto previo al episodio y aseguró que esa noche “ni siquiera tuvimos sexo”.
UNA NOCHE EN EL DEPARTAMENTO Y UN BROTE PSICÓTICO
En su relato, la influencer explicó que el domingo había asistido junto a Moyano al partido de River y que, una vez finalizado el encuentro, regresaron al departamento del dirigente sindical, ubicado en el piso 21 de un edificio sobre la avenida del Libertador.
Según contó, compartieron una película y, como no podía dormir, decidió consumir cocaína que llevaba consigo.
Arizaga afirmó que Moyano no consumió drogas ni alcohol durante ese momento y explicó que atravesaba un período de cambios en su estado de ánimo. Aseguró que esa situación, sumada al consumo de la sustancia, derivó en el episodio que describió como un brote psicótico.
“En mi mente sentí que me perseguían cosas, alucinaba, mi mente no estaba ahí y yo quería huir”, manifestó ante la Justicia.
NEGÓ CUALQUIER SITUACIÓN DE VIOLENCIA
Uno de los puntos centrales de su declaración estuvo relacionado con las sospechas que surgieron luego de la difusión de imágenes en las que aparece corriendo por la avenida del Libertador mientras varias personas intentaban alcanzarla.
Frente a los investigadores, Arizaga aseguró que nunca fue agredida física ni verbalmente por Facundo Moyano y también negó haber permanecido retenida contra su voluntad.
Respecto del vidrio roto encontrado dentro del departamento, indicó que ya estaba en esas condiciones antes del episodio y dijo desconocer cómo se había producido ese daño.
También aclaró que la persona que aparece siguiéndola en las cámaras de seguridad no era Moyano, sino el chofer del dirigente, identificado como “Figa”, quien posteriormente trasladó un bolso con sus pertenencias hasta el hospital.
“LA DROGA ERA MÍA”
Durante la declaración también se refirió a los elementos secuestrados por la investigación.
Arizaga asumió la responsabilidad por la cocaína encontrada en el departamento y afirmó que era de su propiedad.
“La tengo hace un montón. Creo que me la regalaron”, expresó, según consta en el acta judicial.
En cuanto a la jeringa con líquido transparente hallada durante el procedimiento, explicó que pertenecía a un tratamiento médico que Facundo Moyano realizaba por un cuadro de sinusitis.
PIDIÓ QUE SE LEVANTEN LAS RESTRICCIONES
Al finalizar su declaración, la influencer manifestó que no desea impulsar una denuncia penal contra Moyano y solicitó que se dejen sin efecto las medidas restrictivas y la prohibición de acercamiento que habían sido dispuestas en el marco de la causa.
“No deseo mantener las medidas restrictivas; mi interés es retomar el vínculo con él”, afirmó.
Además, definió lo ocurrido como un mal momento derivado de su estado y sostuvo que todo terminó siendo “un garrón por algo que ni pasó”.
Tras esa declaración, el abogado de Facundo Moyano, Miguel Molina, presentó un pedido ante la Fiscalía para que se levanten las restricciones de acercamiento y contacto, argumentando que ambas partes desean continuar con la relación.
CÓMO SE INICIÓ LA INVESTIGACIÓN
El caso comenzó durante la madrugada del lunes 3 de agosto, cuando Candela Arizaga salió del departamento de Facundo Moyano y fue registrada por distintas cámaras mientras corría por la avenida del Libertador en un evidente estado de alteración.
A partir de ese episodio se inició una investigación judicial y, en una primera instancia, se dispusieron medidas de restricción contra el dirigente sindical.
Sin embargo, la declaración posterior de la influencer modificó el rumbo de la causa. Arizaga negó haber sido víctima de violencia y sostuvo que todo lo sucedido fue consecuencia de un brote psicótico que, según su versión, se desencadenó tras consumir cocaína.









