ADVIERTEN QUE EL FENÓMENO EL NIÑO SERÁ DE GRAN INTENSIDAD Y PODRÍA GENERAR INUNDACIONES

Julián Báez Benítez, director de la Oficina Regional para las Américas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), aseguró que el fenómeno de El Niño se perfila como “muy fuerte” y advirtió que, desde fines de septiembre, se espera un período de lluvias intensas y persistentes que podría ocasionar inundaciones tanto en áreas urbanas como en zonas ribereñas. Frente a este panorama, instó a las autoridades a planificar con anticipación medidas que permitan reducir el impacto de estos eventos.

El especialista explicó que El Niño ya se encuentra en una etapa avanzada y continúa evolucionando en distintas regiones. En el caso de Sudamérica, especialmente en el nordeste argentino, el sur de Paraguay y parte de Brasil, señaló que sus efectos se sentirán con mayor fuerza durante la primavera, principalmente entre finales de septiembre y octubre, cuando se registrará un marcado incremento de las precipitaciones que también influirá en los niveles de los ríos.

En cuanto a los estudios y proyecciones disponibles, Báez Benítez destacó que existe un amplio consenso entre la comunidad científica respecto de que este episodio de El Niño tendrá una intensidad muy elevada.

Consultado sobre las acciones que deberían llevar adelante los gobiernos, remarcó que ya se dispone de información técnica y científica suficiente para anticipar el escenario. Por eso, sostuvo que es fundamental tener en cuenta las experiencias de eventos anteriores y comenzar a implementar medidas preventivas antes de que lleguen las lluvias más intensas.

El referente de la OMM reiteró que durante la primavera y el verano se prevé una elevada frecuencia e intensidad de precipitaciones, con el consecuente riesgo de inundaciones urbanas y ribereñas. En ese sentido, insistió en que las proyecciones ya están disponibles y que es necesario prepararse para enfrentar esa situación.

Además, señaló que, ante el exceso de lluvias previsto, resulta prioritario avanzar con obras de infraestructura, realizar el mantenimiento de los muros de contención, reparar las bombas de agua y ejecutar otras acciones preventivas basadas en los antecedentes de impactos registrados en eventos similares.

Por último, el meteorólogo recordó que El Niño continúa avanzando y evolucionando, y mencionó como ejemplos de sus efectos las intensas nevadas y el marcado frío registrados en la Patagonia, las abundantes precipitaciones en Chile y el aumento de las temperaturas invernales en esta región del país.