En el marco de las celebraciones por los 130 años del Instituto Santa Teresa de Jesús, el Padre Luis Alberto “Beto” Adís encabezó la misa de acción de gracias realizada antes del acto central y compartió reflexiones sobre la importancia histórica y humana de la institución dentro de la comunidad de Goya.
Durante una entrevista, el sacerdote recordó el vínculo personal que mantiene desde hace muchos años con el colegio y con la congregación de las Hermanas Carmelitas, señalando que su historia de vida estuvo profundamente ligada a esa comunidad religiosa.
Comentó que comenzó acompañando la tarea pastoral como capellán, colaborando en distintas celebraciones y actividades, aunque siempre muy cercano a las hermanas que marcaron distintas etapas de su formación. En ese sentido, mencionó especialmente a las hermanas Carmen, Alcira y Marta, quienes —según expresó— fueron referentes fundamentales tanto en su etapa de seminarista como luego de su ordenación sacerdotal.
UN COLEGIO IDENTIFICADO CON EL COMPROMISO SOCIAL
El padre Adís destacó además que el Instituto Santa Teresa de Jesús construyó a lo largo de su historia una fuerte identidad vinculada al compromiso con la comunidad y la defensa de los sectores más vulnerables.
Indicó que gran parte de ese espíritu estuvo inspirado en la visión impulsada por Monseñor Devoto, promoviendo una iglesia cercana a la gente y comprometida con las problemáticas sociales.
“El colegio representó siempre una referencia en materia de justicia social y defensa de los derechos humanos, no solamente en Goya sino también dentro de toda la diócesis”, sostuvo.
EL EJEMPLO DE LAS HERMANAS COMO GUÍA
Asimismo, el sacerdote remarcó la influencia que tuvieron las religiosas en la formación del presbiterio local, resaltando especialmente el testimonio de vida de la Hermana Marta y el acompañamiento constante de la congregación en distintas causas sociales.
Según expresó, las hermanas estuvieron presentes en situaciones complejas que exigían compromiso y cercanía, como la lucha contra el tráfico de personas y otras problemáticas sociales, dejando una huella profunda en la manera de comprender el servicio sacerdotal.
GRATITUD Y CONTINUIDAD DE LA MISIÓN
Para el Padre “Beto”, este nuevo aniversario representa principalmente un momento de agradecimiento por los 130 años de fidelidad y servicio de la institución.
En ese sentido, señaló que la misión iniciada hace más de un siglo continúa plenamente vigente y recordó el llamado del Papa Francisco a construir “una iglesia en salida”, cercana a las personas y comprometida con la realidad cotidiana de la comunidad.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a toda la sociedad goyana, invitando a continuar el legado construido por las Hermanas Carmelitas y por el colegio a lo largo de estos años.
“Debemos seguir esas huellas, manteniendo vivo el espíritu de cercanía, solidaridad y defensa de los derechos de las personas, especialmente de quienes más necesitan acompañamiento”, expresó el sacerdote, destacando que ese compromiso forma parte de la identidad histórica y social de la ciudad de Goya.




