La crisis política y social en Bolivia atraviesa uno de sus momentos más delicados. Este lunes se espera una nueva jornada de fuerte tensión en las calles de La Paz, mientras distintos sectores sindicales, campesinos e indígenas mantienen bloqueos y movilizaciones para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.
El conflicto lleva más de dos semanas y se intensificó durante el fin de semana, cuando el Gobierno desplegó un importante operativo de seguridad para intentar liberar rutas y garantizar el abastecimiento de combustible, alimentos y oxígeno hacia la capital boliviana.
Según reportes oficiales, todavía permanecen activos al menos 15 bloqueos en distintos puntos estratégicos del país, especialmente en los alrededores de La Paz y El Alto.
El sábado, el Ejecutivo lanzó el operativo denominado “Corredor Humanitario”, con la participación de unos cinco mil efectivos entre policías y miembros de las Fuerzas Armadas. Durante algunas horas lograron habilitar parcialmente el tránsito y permitir el ingreso de camiones cisterna y vehículos con suministros esenciales. Sin embargo, poco después los manifestantes volvieron a bloquear los accesos.
Los enfrentamientos dejaron al menos cinco personas heridas y 47 detenidos, mientras el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, negó versiones sobre supuestas muertes durante los operativos y aseguró que no se utilizaron armas letales.
La crisis comenzó tras la promulgación de la Ley 1.720 de reforma agraria, una medida cuestionada por organizaciones campesinas, indígenas y ambientalistas que denunciaban posibles afectaciones a tierras y derechos de pueblos originarios. Aunque el Gobierno decidió dejar sin efecto la norma, las protestas continuaron.
A la conflictividad también se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales, cuyos seguidores impulsan la denominada “Marcha por la Vida para salvar Bolivia”, una movilización que partió desde Caracollo y busca llegar a la plaza Murillo, centro del poder político boliviano.
“El objetivo es lograr la renuncia del presidente”, aseguró el dirigente sindical Juan Yupari, en medio de un clima de creciente incertidumbre y preocupación por la situación social en el país vecino.




