Un reciente informe internacional elaborado por KPMG encendió las alarmas sobre el avance del comercio ilegal de cigarrillos en América Latina y otros países del continente. Según el estudio, casi uno de cada tres cigarrillos consumidos en la región proviene del mercado ilícito.
El relevamiento abarca países como Argentina, Brasil, Paraguay, México, Perú, Ecuador, Panamá y Canadá, donde el consumo ilegal ya representa el 31,9% del total. En números concretos, durante el último año se habrían consumido alrededor de 77.000 millones de cigarrillos fuera del circuito legal, provocando pérdidas fiscales estimadas en USD 8.500 millones para los Estados.
En el caso de Argentina, el informe señala que se consumen anualmente unos 36.000 millones de cigarrillos, de los cuales 3.900 millones corresponden al mercado ilegal. Esto representa el 10,7% del total y genera una pérdida fiscal cercana a los USD 332 millones.
Además, el documento advierte sobre el crecimiento de marcas falsificadas o de contrabando, conocidas como “C&C”, que continúan teniendo fuerte presencia en el país.
El informe también expone la relación entre el comercio ilegal de cigarrillos y organizaciones criminales transnacionales. En las últimas semanas, una investigación encabezada por la Justicia Federal de Gualeguaychú permitió desarticular una red clandestina que operaba en distintas provincias argentinas.
La causa fue liderada por el juez federal Hernán Viri y el fiscal Pedro Rebollo, quienes coordinaron 24 allanamientos simultáneos en Entre Ríos, Ciudad de Buenos Aires, San Luis, San Juan y Mendoza.
Según trascendió, la organización producía cerca de 80.000 paquetes de cigarrillos por día en una planta clandestina ubicada en San Luis, alcanzando más de 35 millones de atados anuales. También se detectaron maniobras de evasión, falsificación de documentación y situaciones de explotación laboral con trabajadores extranjeros en condiciones irregulares.
El operativo permitió secuestrar activos valuados en aproximadamente USD 8 millones y representar un duro golpe para una estructura que, según la investigación, concentraba cerca del 25% del mercado ilegal de cigarrillos en Argentina.




