Una tragedia que deja de ser un dato aislado en Paso de los Libres

Editorial

Jueves 14 de Mayo de 2026

Por : Rolón Javier Adrian

Paso de los Libres vuelve a enfrentarse a una realidad dolorosa y alarmante. Las estadísticas dadas a conocer por la Jefatura de la Unidad Regional IV de la Policía reflejan una problemática que crece año tras año y que ya no puede ser observada solamente desde la frialdad de los números. Tres suicidios y tres intentos registrados en lo que va del 2026 representan mucho más que una cifra: son vidas atravesadas por el sufrimiento, familias destruidas y una comunidad golpeada por una problemática silenciosa.
La reciente muerte de Marcelo Nan volvió a encender las alarmas y el debate social sobre la salud mental en nuestra ciudad. Sin embargo, el problema no comenzó ahora. Los datos muestran un crecimiento sostenido: cinco suicidios en 2023, seis en 2024 y ocho durante 2025. La tendencia preocupa y exige respuestas urgentes.
En la mayoría de los casos, las víctimas son hombres jóvenes o adultos jóvenes. Detrás de cada situación existen historias personales, conflictos emocionales, dificultades económicas, problemas familiares, consumos problemáticos o cuadros depresivos que muchas veces no encuentran contención ni acompañamiento a tiempo. Y allí aparece una deuda pendiente de toda la sociedad.
El suicidio continúa siendo un tema tabú. Se habla poco, se escucha menos y muchas veces se minimizan señales de alarma. Todavía persiste la idea equivocada de que pedir ayuda es una muestra de debilidad, cuando en realidad es un acto de valentía. La salud mental debe dejar de ocupar un lugar secundario dentro de las políticas públicas.
Resulta indispensable fortalecer los espacios de atención psicológica y psiquiátrica, garantizar accesibilidad a tratamientos, generar campañas de prevención y trabajar especialmente con jóvenes y adolescentes en escuelas, clubes y barrios. También es fundamental capacitar a instituciones intermedias y organismos públicos para detectar señales de riesgo y actuar rápidamente.
Pero el compromiso no puede recaer solamente en el Estado. La comunidad también debe involucrarse. Escuchar, acompañar, prestar atención a los cambios de conducta y no mirar hacia otro lado puede marcar la diferencia. Muchas tragedias pueden prevenirse cuando existe una red de contención cercana.
Paso de los Libres necesita transformar el dolor en acción concreta. Porque detrás de cada estadística hay una vida que pudo haberse salvado. Y porque ninguna sociedad puede acostumbrarse a perder a sus jóvenes en silencio.
Datos tomados de publicación realizada por Ignacio Villanueva