Gran participación de catequistas en las jornadas decanales de la Diócesis de Goya

El obispo Adolfo Canecin encabezó las celebraciones de cierre de los encuentros desarrollados durante el último fin de semana en las ciudades de Curuzú Cuatiá y Esquina, donde convocó a fortalecer una catequesis basada en la comunión, la participación y el espíritu misionero.

Más de 620 catequistas formaron parte de una nueva edición de los Encuentros Decanales organizados por la Diócesis de Goya, jornadas que se llevaron adelante los días 9 y 10 de mayo con el objetivo de compartir experiencias, formación y espacios de reflexión pastoral.

La charla formativa estuvo a cargo del rector del Seminario La Encarnación, presbítero Rubén Taibo, y concluyó con una caminata por las calles de la ciudad, acompañados por el obispo, los sacerdotes, religiosas y seminaristas participantes.

Monseñor Canecin destacó el sentido sinodal de “caminar juntos”, que se traduce en transformar ese corazón entusiasmado de cada catequista en una fuerza que impulse a la comunidad hacia afuera.

Las palabras de San Alberto Hurtado fueron tomadas por el Obispo “un fuego enciende a otro fuego y la fe se transmite por contagio”.

Y continúo señalando que este encuentro deja los corazones de los catequistas “entusiasmados e inquietos, la frase del santo chileno explica exactamente qué debe pasar después en sus comunidades, parroquias y capillas”.

San Alberto decía que el cristiano debe ser una “brasa encendida” entonces si el encuentro de los catequistas “nos hace experimentar la cercanía de Dios, ese corazón entusiasmado, es ahora una brasa encendida, para que la Iglesia sea en salida, necesita catequistas que quemen, porque un fuego enciende a otro fuego”.

“La fe no se transmite por proselitismo, sino por atracción. Caminar juntos es el modo de nuestra Iglesia. Cuando los catequistas caminan unidos y apasionados, el contagio de esa alegría es inevitable para quienes los ven pasar” dijo.

Señaló que un “fuego que no se comunica, se apaga. Por eso, la misión del catequista es llevar ese calor recibido en el Encuentro Decanal a los lugares más fríos y oscuros de la sociedad. Vayan con alegría a sus comunidades. La sinodalidad nos enseña que esa alegría crece cuando se comparte con los que están en las periferias”.

El obispo agradeció al padre Taibo y a la Junta Diocesana de Catequesis cuyo director es el diácono Raúl Nicoletti.-