En un importante despliegue preventivo, las fuerzas de seguridad y organismos de control de la provincia lograron desbaratar un millonario cargamento de fauna íctica que era transportado de forma clandestina. El operativo se centró sobre la Ruta Nacional 12, un punto estratégico para el control del tráfico de recursos naturales.
El procedimiento en detalle
Durante un control de rutina, los agentes interceptaron una Renault Kangoo. Al realizar la requisa correspondiente, se toparon con una escena alarmante: el vehículo estaba cargado “hasta el techo” con más de 300 kilos de piezas frescas, sin ningún tipo de refrigeración adecuada ni medidas sanitarias.
Entre las especies secuestradas se encontraban ejemplares de:
• Surubí (uno de los más castigados por la pesca furtiva)
• Boga
• Pacú
• Patí
Sin papeles y al margen de la ley
Al momento de solicitar la documentación, el conductor no pudo presentar la licencia de acopio, las guías de transporte ni los certificados de trazabilidad que exige la Dirección de Recursos Naturales.
Como resultado, la Justicia ordenó:
1. El secuestro inmediato del vehículo.
2. El decomiso total de la mercadería, que quedó a resguardo para su posterior desnaturalización o destino legal.
3. El inicio de actuaciones sumarias por infracción a la Ley de Pesca vigente.
Un golpe contra la depredación
Este operativo no es un hecho aislado, sino parte de una campaña intensiva para frenar la pesca furtiva, una práctica que:
• Rompe los ciclos reproductivos de nuestras especies nativas.
• Genera una competencia desleal para los pescadores que cumplen con la ley.
• Pone en riesgo la salud de los consumidores al no respetarse la cadena de frío.
¡Cuidar el Paraná es tarea de todos! Si ves actividades sospechosas, denunciá. El río es nuestro tesoro y debemos protegerlo.




