
INTENDENTE HORMAECHEA LLAMÓ A “CONSTRUIR PUENTES Y NO TRINCHERAS” AL RECORDAR LA BATALLA DE ÑAEMBÉ.
En la mañana de este lunes 26 de enero, se llevó a cabo el acto conmemorativo por el 155° aniversario de la Batalla de Ñaembé, uno de los hechos más significativos de la historia correntina y regional. La ceremonia tuvo lugar en el monolito histórico ubicado a la vera de la Ruta Nacional N°12, sitio emblemático donde se honra la memoria de quienes protagonizaron el último gran enfrentamiento de la guerra civil en esta región del país.
El acto contó con la presencia del intendente de Goya, doctor Mariano Hormaechea; la intendenta de Colonia Carolina, Andrea Alarcón; el jefe del Batallón de Ingenieros de Monte 12, teniente coronel Sergio Ortiz; el viceintendente de Goya, contador Sebastián Mazzaro; el viceintendente de Colonia Carolina, Diego Espina; el jefe de la Prefectura Naval Argentina Goya, prefecto Marcelo Sebastián Regondi; la directora de la EFA Coembota, Rosana Cardozo, además de funcionarios municipales, representantes de instituciones, docentes y alumnos.
La ceremonia dio inicio con el izamiento de la Bandera Nacional, a cargo del intendente Hormaechea, la intendenta Alarcón y el teniente coronel Ortiz, en un marco de profundo respeto y solemnidad.
“Durante la evocación histórica se recordó que aquel 26 de enero de 1871, los campos de Ñaembé fueron escenario del enfrentamiento entre las milicias correntinas al mando del coronel Santiago Baibiene, apoyadas por fuerzas nacionales dirigidas por el entonces teniente coronel Julio Argentino Roca, y las tropas federales de Ricardo López Jordán, que contaban con unos 7.000 hombres, frente a los 2.800 soldados del bando vencedor. En ese combate se utilizaron incluso cañones Krupp, tecnología de avanzada para la época, y entre las filas federales combatió el escritor José Hernández, autor del Martín Fierro”.
“Los caídos —muchos de ellos jóvenes correntinos de Goya, Mercedes, Caá Catí, Saladas y otras localidades— descansan hoy confundidos con el suelo que los cobijó, héroes anónimos cuya valentía sólo puede ser distinguida por la memoria colectiva y el respeto eterno”.
MINUTO DE SILENCIO E INVOCACIÓN RELIGIOSA
En un clima de profundo recogimiento, se realizó un minuto de silencio en memoria de todos los argentinos que perdieron su vida en Ñaembé, seguido por una invocación religiosa a cargo del diácono Raúl Nicoletti, quien elevó una plegaria por las almas de quienes regaron con su sangre ese suelo correntino y pidió sabiduría para los tiempos presentes.
PALABRAS ALUSIVAS DEL INTENDENTE MARIANO HORMAECHEA
A continuación, el jefe comunal de Goya brindó su mensaje alusivo, cuyas palabras fueron íntegramente resaltadas, marcando el eje reflexivo y pedagógico del acto: “Buenos días, señor viceintendente municipal de Goya, intendente de la municipalidad de Colonia Carolina, viceintendente, jefe de las fuerzas armadas, jefe de prefectura, funcionarios municipales, autoridades de las distintas instituciones educativas, alumnos.”
“Nos reunimos hoy para conmemorar lo ocurrido el 26 de enero de 1871 en estos campos de Ñaembé. Sin embargo, no estamos aquí para celebrar el triunfo de una facción sobre otra, ni para glorificar el estrépito de los cañones o el choque de las lanzas. Estamos aquí para aprender de nuestra propia historia.
En el 155 aniversario de la Batalla de Ñaembé estamos rindiendo homenaje a los que lucharon por sus ideales en el primer monumento público que el pueblo de Goya y alrededores erigió en su memoria sin otra protección que la Cruz, símbolo de fortaleza.
Batalla de Ñaembé, patrimonio de la historia de Corrientes en su proceso de luchas cívico-militares que paralizaron a los pueblos con sangrientos sucesos.
Nos reunimos hoy para conmemorar lo ocurrido el 26 de enero de 1871 en estos campos de Ñaembé. Sin embargo, no estamos aquí para celebrar el triunfo de una facción sobre otra, ni para glorificar el estrépito de los cañones o el choque de las lanzas. Estamos aquí para aprender de nuestra propia historia.
El pueblo de Corrientes defendió sus derechos y la libertad. Ese es nuestro camino de integración y desarrollo. Las generaciones del presente buscamos la paz, respetando valores y diversidad.
La Batalla de Ñaembé fue, ante todo, un doloroso recordatorio de lo que sucede cuando el diálogo se agota y el desentendimiento entre hermanos nos lleva a las armas. En aquel entonces, la nación luchaba por definirse, por encontrar su forma y su rumbo. Hoy, en pleno 2026, los desafíos son distintos, pero la necesidad de unidad sigue siendo la misma.
En estas tierras combatieron hombres con visiones distintas de país. Por un lado, la búsqueda de un orden nacional; por el otro, la defensa de las autonomías federales. Hoy, la ‘batalla’ que nos toca librar no es contra un compatriota. Nuestras batallas actuales se llaman desigualdad, educación, desarrollo sostenible y transparencia.
Si algo nos enseña la historia de Ñaembé es que el progreso no nace de la eliminación del que piensa distinto, sino de la capacidad de integrar esas diferencias en un proyecto común.
Aquellos soldados, muchos de ellos jóvenes correntinos y entrerrianos, nos legaron la responsabilidad de que su sangre no fuera en vano; nos legaron la tarea de construir una Argentina donde la ley esté por encima de la fuerza.
Honrar a los caídos de Ñaembé hoy significa ser mejores ciudadanos. Significa entender que el federalismo no es solo un concepto en la Constitución, sino una práctica diaria de respeto por nuestras identidades locales dentro de una nación fuerte y cohesionada.
El interés de las nuevas generaciones nos obliga a facilitarles los medios para su educación integral. Es nuestra responsabilidad ayudarlos a progresar por sus propios medios. Los padres y autoridades tenemos la oportunidad de afirmar el esfuerzo propio, la unidad nacional, el respeto a las instituciones y la superación de la grieta, echando raíces aquí con tesón y en libertad, enfocándonos en la construcción de un futuro común superando nuestros conflictos pasados.
Que el eco de aquellos combates nos sirva para recordar que la paz es nuestra conquista más valiosa. Que, en lugar de trincheras, sigamos construyendo puentes; y que, en lugar de enemigos, veamos siempre en el otro a un compatriota con quien caminar hacia el futuro.
A 155 años de aquella jornada, decimos: ¡Memoria para aprender, unión para crecer!
Muchas gracias”, finalizó el intendente Mariano Hormaechea.
OFRENDAS FLORALES Y CIERRE
Finalizado el discurso, se procedió a la colocación de ofrendas florales en homenaje a los héroes de la Batalla de Ñaembé. El gesto estuvo a cargo del intendente Mariano Hormaechea y el viceintendente Sebastián Mazzaro por el municipio de Goya; la intendenta Andrea Alarcón y el viceintendente Diego Espina por Colonia Carolina; y los representantes del Batallón de Ingenieros de Monte 12, el teniente coronel Sergio Ortiz y el suboficial mayor Julio Ortiz.
El acto concluyó con la despedida respetuosa de la Bandera de Guerra del Batallón de Ingenieros de Monte 12 y de la Bandera de Ceremonia de la EFA Coembota, renovando el compromiso colectivo de trabajar, inspirados en el coraje de los antepasados, por una provincia y una Nación unidas, en paz y con memoria.




