La devoción popular pagana más potente de la Argentina se vive a pleno en Mercedes. Desde las 0 de hoy miles de fieles llegaron al remozado santuario ubicado por Ruta 123. Con el primer minuto del día se vivió un momento impresionante con un espectáculo de fuegos artificiales en el lugar.
Las banderas rojas desplegadas al viento tornan inocultables los sitios de veneración, donde los devotos encienden velas rojas y dejan toda clase de objetos para cumplir la promesa por los favores sobrenaturales recibidos.
Pero es cada 8 de enero, en la localidad correntina de Mercedes -donde la tradición oral ubica en 1870 al personaje y su leyenda-, que la exaltación del Gauchito cobra espectacularidad sin par, en una multitudinaria explosión de entusiasmo, música y fervor, que la convierten en la más colorida de las que generan las creencias populares.
Allí se levanta el “santuario” principal, y se erige la cruz de espinillo, que juega un papel principal en la historia de Antonio Mamerto Gil, el “gauchito” venerado.




